El ministro de Defensa Luis Petri transita sus últimos días en el cargo mientras prepara una serie de decisiones clave para dejar ordenado el escenario militar. La llegada de Carlos Presti al frente de la cartera generó incomodidad en las Fuerzas Armadas, debido a que el futuro ministro es un uniformado en actividad, una situación poco habitual que reconfigura jerarquías y protocolos internos.
En este contexto, Petri analiza designar a la nueva cúpula militar antes de dejar el puesto, para evitar que sea el propio Presti —hasta hoy jefe del Ejército— quien deba nombrar a sus sucesores, lo que profundizaría las tensiones dentro de la estructura castrense. Uno de los cargos más sensibles es el del Estado Mayor Conjunto, que actualmente ocupa Xavier Isaac.

El mendocino también encabezará esta semana la presentación de los vehículos blindados Strikers y de los caza F-16, que arribarán al país como parte de las incorporaciones estratégicas de su gestión. Aunque el presidente Javier Milei estará en Argentina, el acto principal para mostrarle las aeronaves se realizará días después por cuestiones de agenda.
Mientras tanto, Presti busca definir su estatus legal dentro de la fuerza: pretende pasar a disponibilidad, una figura que le permitiría mantener su jerarquía militar sin quedar en retiro, aunque la normativa actual solo habilita este esquema por un período máximo de seis meses. El nuevo ministro también deberá afrontar decisiones sensibles sobre presupuesto y equipamiento para las tres fuerzas, evitando que su origen en el Ejército sea visto como un favoritismo.



