Luego de su gira internacional por Estados Unidos, Chile y España, el presidente Javier Milei volvió a enfocar la atención en la agenda local con una intervención en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Durante el evento, ratificó su plan económico y se refirió a la polémica por el caso $LIBRA y los vuelos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Milei defendió su modelo, denominado “la moral como política de Estado”, y aseguró que su gestión está guiada por tres principios: ética y valores occidentales, eficiencia económica y rechazo al utilitarismo político.
En un tono confrontativo, criticó a opositores y periodistas que, según él, buscan “vivir como parásitos” mientras cuestionan la gestión. La alusión se entendió como un mensaje tanto a sectores políticos como mediáticos críticos del Ejecutivo.
Entre los asistentes estaban su hermana Karina Milei, la secretaria General de la Presidencia; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; los diputados cordobeses de La Libertad Avanza Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca; así como el jefe de Gabinete Manuel Adorni y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.
El presidente también se refirió al impacto del progreso tecnológico en el empleo, criticando a empresarios que no se adaptan al nuevo modelo económico y a quienes, según él, exageran el efecto negativo de los avances. Citó ejemplos históricos y aseguró que el desarrollo económico no es uniforme, sino que algunos sectores crecen mientras otros se contraen.
Milei cuestionó con dureza a los ambientalistas y al socialismo, afirmando que sus posturas extremas podrían frenar la explotación de recursos y afectar el desarrollo del país. Además, destacó la necesidad de decisiones racionales y eficientes frente a la discusión de la reforma a la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados.
Finalmente, ratificó su compromiso con la estabilidad económica: reconoció que la inflación sigue siendo alta, pero recordó que al asumir la presidencia los indicadores eran mucho peores y resaltó avances en la reducción de la pobreza. Prometió que su modelo económico continuará sin controles de precios ni restricciones, asegurando que “tarde o temprano vamos a derrotar la inflación”.
