Reforma laboral: Milei busca cerrar acuerdos con los gobernadores para aprobarla en febrero
El Gobierno de Javier Milei apunta a sancionar la reforma laboral en febrero, durante el segundo tramo de sesiones extraordinarias, y ya puso en marcha una estrategia política y legislativa para conseguir los votos necesarios en el Congreso.
La próxima semana arrancan las actividades formales: el viernes se reunirá la mesa política para definir el rumbo parlamentario, mientras que una comisión técnica en el Senado analizará las observaciones de la CGT y las cámaras empresarias.
Contactos con gobernadores y gestión legislativa
El ministro del Interior, Diego Santilli, inició una ronda de contactos con gobernadores, visitando Chubut y con viajes previstos a Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco. Al mismo tiempo, Patricia Bullrich y Martín Menem trabajan en la estrategia legislativa dentro de ambas cámaras.
El dictamen aprobado a fines de 2025 podría sufrir modificaciones para asegurar los apoyos necesarios. En el Senado, el oficialismo cuenta con 21 votos propios y necesita sumar 16 más para alcanzar el quórum, enfocándose en senadores radicales y legisladores vinculados a gobernadores provinciales.
Entre los radicales, algunos mantienen vínculos con mandatarios como Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco). Gobernadores como Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Rovira (Misiones) son también actores clave. Desde el peronismo no kirchnerista, Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) podrían aportar apoyos, mientras que Claudio Vidal (Santa Cruz) y Rolando Figueroa (Neuquén) concentran votos decisivos pero inciertos.
El escollo fiscal
El capítulo más controversial es el tributario. Gobernadores advierten que las reducciones de alícuotas de Ganancias podrían generar una pérdida superior a $1 billón en recursos coparticipables, afectando a Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Además, la eliminación de impuestos a seguros, telefonía, bienes suntuarios y vehículos es percibida por la oposición como una reforma tributaria encubierta, lo que complica la negociación.
En Diputados, La Libertad Avanza tiene 95 votos propios, a los que se suman 12 del PRO y 2 del MID, quedando a 20 voluntades del quórum, que deberían llegar mayormente desde las provincias, con un papel destacado del radicalismo, que ya impulsó una reforma laboral propia durante la Ley Bases y hoy analiza posibles cambios al texto oficial.
Aunque la Casa Rosada mantiene un optimismo moderado, el desenlace dependerá de las concesiones que esté dispuesto a hacer el Gobierno, sobre todo en materia impositiva, donde se concentra la resistencia más fuerte y la llave para destrabar la votación.