El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redujo drásticamente el plazo para alcanzar un alto el fuego en Ucrania. En una rueda de prensa desde Escocia, fijó un nuevo ultimátum de “10 o 12 días” para que Vladímir Putin detenga los ataques. “No estamos viendo ningún progreso”, dijo Trump, visiblemente molesto por la falta de avances.

El líder norteamericano se mostró "decepcionado" con Putin y señaló que, pese a varios diálogos previos, Rusia siguió bombardeando ciudades como Kiev. “Mata a un montón de gente y deja cuerpos tirados por toda la calle”, agregó. Sus declaraciones se dieron durante una conferencia conjunta con el primer ministro británico, Keir Starmer, en el complejo Turnberry.
La respuesta de Ucrania no tardó. Andrí Yermak, jefe de la oficina presidencial, agradeció públicamente el gesto de Trump, destacando que “Putin sólo respeta el poder”. Mientras tanto, las negociaciones en Estambul siguen sin avances, según confirmó el Kremlin.



