La Internacional de la Educación (IE), con sede en Bélgica y que agrupa a sindicatos docentes y trabajadores de la educación en más de 180 países, expresó su rechazo contundente al decreto 340/25 emitido por el Gobierno de Javier Milei, que declara a la educación en Argentina como servicio esencial.
Este decreto limita el derecho de huelga del sector educativo y otros trabajadores públicos, una medida que la IE calificó como un grave retroceso en los derechos laborales en el país y un atentado contra la cohesión social y la justicia.

Un duro llamado al Gobierno argentino
La IE, presidida por el sudafricano Mugwena Maluleke, también cuestionó la actualización del artículo 10 de la Ley 26.075, que busca eliminar la participación del Estado en las negociaciones sobre el salario mínimo docente, otro punto polémico dentro de la reforma.
En su comunicado oficial, la organización manifestó su solidaridad con las organizaciones docentes argentinas, entre ellas la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).
Impacto y advertencias de la Internacional de la Educación
La IE denunció que las medidas adoptadas forman parte de una agenda regresiva que amenaza los derechos laborales del profesorado y debilita la educación pública en Argentina. Según la entidad, estas resoluciones ponen en riesgo no solo el sistema educativo sino también los derechos de quienes trabajan y apoyan la educación pública en el país.
