La vicepresidenta Victoria Villarruel visitó este viernes Comodoro Rivadavia, donde se mostró junto al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y remarcó la necesidad de mantener un vínculo directo con las provincias en un contexto político que definió como “difícil y bastante confuso”.

Con un mensaje dirigido tanto a la dirigencia como a la opinión pública, Villarruel buscó despejar dudas sobre su lugar dentro del oficialismo:
“Nos acostumbramos a que los vicepresidentes fueran una figura decorativa. No es mi caso”, afirmó.
En esa línea, subrayó que presidir el Senado y recorrer el país son funciones que forman parte de su deber constitucional: “Me votaron los argentinos como vicepresidente de la Nación y estoy cumpliendo con responsabilidad y rectitud mi obligación institucional. Parte de ese rol es escuchar a los gobernadores y atender las necesidades de cada provincia”.
Relación con Milei y Provincias Unidas
Consultada sobre su vínculo con el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, Villarruel enfatizó que mantiene un “vínculo estrictamente institucional”, orientado al cumplimiento de su cargo y “sin desbordes políticos”.
Sobre la relación con el espacio Provincias Unidas, evitó definiciones concretas en medio de la crisis nacional, aunque insistió en llevar tranquilidad: “Mi función es institucional y la cumplo de acuerdo a lo que necesita el país. No realizo ningún acto fuera de lo que también pretende La Libertad Avanza”.

Autonomía y presencia federal
El mensaje de Villarruel estuvo dirigido, además, a marcar distancia de la figura tradicional de un vicepresidente relegado: “Yo vengo a cumplir el rol que me da la Constitución, tratar con senadores, con gobernadores e interiorizarme de lo que pasa fuera de la Capital Federal”.
De esta forma, la vicepresidenta buscó reforzar su autonomía política, pero también mostrar institucionalidad, en momentos en que el Gobierno necesita tejer acuerdos con las provincias para avanzar en el Congreso con su agenda legislativa.
