Argentina atraviesa un escenario que enciende alertas entre especialistas y organizaciones de salud: los nuevos diagnósticos de VIH aumentaron un 21% en el último año y casi la mitad de los casos se detecta en etapas avanzadas. Aunque existen tratamientos eficaces que permiten llevar una vida plena y evitar la transmisión, el principal desafío sigue siendo que más personas accedan a un test a tiempo.
Una tendencia que preocupa
El registro nacional contabilizó cerca de 6.400 diagnósticos nuevos en 2024, lo que confirma un incremento sostenido y expone la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención. El 45% de los casos se confirma cuando la infección ya está avanzada, y alrededor del 13% de las personas que viven con VIH desconoce su situación. Ambos factores favorecen la transmisión sin saberlo y dificultan el inicio temprano del tratamiento.

El test de VIH es gratuito, confidencial, no requiere orden médica y puede realizarse mediante pruebas rápidas que entregan resultados en minutos. Acceder al diagnóstico temprano permite evitar complicaciones, alcanzar la indetectabilidad —momento en que no se transmite el virus— y cortar la cadena de contagios.
Quiénes son los más afectados
Más del 60% de los nuevos diagnósticos se concentra en jóvenes de entre 20 y 39 años, con un pico marcado entre los 25 y 34. Los mayores niveles de exposición aparecen en hombres que tienen sexo con hombres, personas trans, trabajadoras sexuales y poblaciones con barreras estructurales para acceder a controles de salud.
A nivel territorial, el NOA y Cuyo muestran tasas superiores al promedio nacional, mientras que el AMBA registra niveles más bajos. Aunque los tratamientos actuales permiten controlar el virus y la PrEP amplía las herramientas preventivas, persisten prejuicios y desinformación que alejan a muchas personas del testeo.
La urgencia de reforzar la prevención
Los discursos erróneos, el estigma y la falta de información siguen retrasando diagnósticos y dificultando el acceso y continuidad del tratamiento. Para avanzar hacia la meta internacional de reducir las nuevas infecciones, es clave fortalecer las campañas de prevención, ampliar la disponibilidad de PrEP, asegurar testeo accesible en todo el país y garantizar tratamientos sin interrupciones.
Con diagnósticos que continúan llegando tarde, promover el testeo ya no es solo una recomendación: es una urgencia sanitaria que puede determinar si el país logra frenar o acelera la transmisión del virus en los próximos años.
