El ACV (accidente cerebrovascular) ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro, lo que puede generar daño permanente en pocos minutos. Algunos síntomas frecuentes son: debilidad repentina en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender, pérdida del equilibrio y dolor de cabeza intenso sin causa aparente.

Frente a estos signos, se debe actuar con rapidez. Es fundamental llamar de inmediato al 911 o acudir al centro médico más cercano. Cuanto antes se reciba atención, mayor será la posibilidad de evitar secuelas graves. El tiempo es decisivo: cada minuto cuenta.
Para reducir el riesgo, especialistas recomiendan controlar la presión arterial, mantener un peso saludable, hacer actividad física, no fumar, llevar una alimentación equilibrada y controlar enfermedades como la diabetes. La prevención es tan importante como el reconocimiento temprano de los síntomas.



