Los últimos datos del INDEC sobre el movimiento turístico en Argentina han encendido las alarmas sobre un posible éxodo de argentinos hacia el exterior. A pesar de que el Gobierno niega un atraso cambiario, las cifras muestran un claro aumento en la salida de residentes y una disminución en la llegada de visitantes extranjeros.

Un panorama desalentador
Según el INDEC, en noviembre se registró un incremento del 64% en la cantidad de argentinos que viajaron al exterior en comparación con el mismo mes del año anterior. Por otro lado, la llegada de turistas extranjeros experimentó una caída del 29,2%.
Este escenario se explica en gran medida por el fin del Impuesto PAIS, que gravaba las compras con tarjeta en el exterior. Con la eliminación de este tributo, el dólar turista se volvió más atractivo, incentivando a los argentinos a realizar sus compras y viajes fuera del país.

Destinos preferidos: Chile y Brasil lideran la lista
Los destinos más elegidos por los argentinos fueron Chile y Brasil. El primero se benefició del resurgimiento del turismo de compras, gracias a las diferencias de precios en productos electrónicos, ropa y cosméticos. Por su parte, Brasil, previo a los últimos ajustes en su moneda, también fue un destino muy popular.
Caída del turismo receptivo
La disminución en la llegada de turistas extranjeros se explica en parte por la menor competitividad del peso argentino frente a otras monedas y por la incertidumbre económica que atraviesa el país. Sin embargo, es importante destacar que Brasil, Europa y Chile siguen siendo los principales emisores de turistas hacia Argentina.

¿Qué significa esto para la economía argentina?
El aumento en la salida de argentinos y la disminución en la llegada de turistas extranjeros tienen un impacto directo en la economía del país. Por un lado, se reduce el ingreso de divisas por concepto de turismo. Por otro lado, se genera una mayor demanda de dólares en el mercado cambiario, lo que puede presionar al tipo de cambio.


