El PAMI implementó nuevas exigencias para que los afiliados celíacos, en su mayoría jubilados, puedan seguir cobrando en abril el subsidio alimentario destinado a la compra de harinas y premezclas libres de gluten. A pesar de que el beneficio económico sigue congelado en $38.154,60, ahora se les pide una actualización completa de documentación clínica, tanto para continuar percibiéndolo como para acceder a suplementos nutricionales específicos.
Los nuevos requisitos incluyen: resumen de historia clínica que indique la sintomatología compatible, resultados serológicos (anticuerpos antigliadina y antiendomisio) y resultados histopatológicos (biopsia intestinal por videoendoscopía digestiva alta). Además, deben presentar una certificación formal del diagnóstico emitida por un médico especialista. Todo esto debe cargarse en línea o gestionarse personalmente en oficinas, lo que representa un obstáculo adicional para buena parte de los adultos mayores.
Un subsidio sin aumento y con más barreras de acceso
El monto del subsidio no fue actualizado pese al avance de la inflación, y representa cada vez menos poder de compra. En paralelo, PAMI sostiene una política de exigencias crecientes: los subsidios que antes eran accesibles por simple condición social ahora se otorgan sólo a quienes logran justificar que no pueden pagar tratamientos o alimentos por su cuenta. Esto aplica también a los medicamentos gratuitos, que requieren trámites y validaciones constantes.
Esta situación convierte en inaccesibles los trámites digitales o presenciales que exige el nuevo sistema.

