La provincia de Mendoza atraviesa un fuerte incremento de casos de sífilis que mantiene en alerta al sistema de salud. Entre 2024 y 2025, los contagios subieron un 38%, pasando de 1.123 a 1.568 casos, lo que eleva la tasa a 89,2 cada 100.000 habitantes. Durante una semana de testeos rápidos en diciembre, se detectó un 5% de positivos entre la población general, una cifra considerada elevada por las autoridades sanitarias.
El aumento en Mendoza refleja un fenómeno nacional: en 2025, Argentina alcanzó un récord histórico de 55.183 casos de sífilis, un 71% más que el promedio de los últimos cinco años. La enfermedad impacta especialmente en adolescentes y adultos jóvenes, concentrando el 76% de los casos en personas de entre 15 y 39 años, con picos entre los 20 y 24 y entre los 30 y 34 años.

Entre los factores que contribuyen al incremento se encuentran el uso de métodos anticonceptivos que no son de barrera, la disminución del miedo al VIH y la falsa percepción de que las infecciones de transmisión sexual ya no representan un riesgo grave. Además, la sífilis puede no presentar síntomas claros en sus primeras etapas, lo que favorece la transmisión sin diagnóstico.
En Mendoza, la prevalencia es mayor entre las mujeres, probablemente porque acceden con más frecuencia a controles ginecológicos y de embarazo. En los mayores de 35 años, en cambio, se observa un aumento proporcional de casos entre los hombres, que suelen consultar menos y permanecen contagiados por más tiempo sin diagnóstico.
Las autoridades sanitarias también alertan sobre los riesgos de la sífilis durante el embarazo, que puede causar abortos, mortinatos, partos prematuros o sífilis congénita. Por esta razón, se refuerzan las políticas públicas con mayor testeo, educación sexual y operativos territoriales, especialmente enfocados en adolescentes y jóvenes. Tanto los testeos como los tratamientos son gratuitos en centros de salud y hospitales.
Síntomas por etapas
Primaria: aparece una llaga indolora llamada chancro, que puede pasar desapercibida y desaparecer en pocos días.
Secundaria: se presenta un sarpullido sin picazón en manos y pies, y lesiones blancas o grises en zonas húmedas; los síntomas desaparecen sin tratamiento.
Latente y terciaria: la sífilis puede permanecer sin síntomas durante años; la etapa terciaria puede afectar el cerebro, el corazón y otros órganos si no se trata.
El crecimiento sostenido de los casos en Mendoza subraya la necesidad de reforzar la prevención y el diagnóstico temprano para contener la expansión de la enfermedad.
