El reciente accidente protagonizado por un colectivo de la línea 200, que dejó un saldo de 17 personas heridas y el fallecimiento del conductor, ha generado preocupación en torno a la seguridad y mantenimiento de los colectivos que operan en el sistema de transporte público de Mendoza, el segundo más grande del país después del AMBA y Buenos Aires.
Detalles del siniestro y el estado del colectivo
El accidente ocurrió en la rotonda Caballitos de Marly, en el Parque San Martín. Según los registros preliminares, el colectivo —un modelo 2019— sufrió una falla en los frenos, lo que llevó al conductor a perder el control del vehículo, que circuló realizando zig zag antes de colisionar con un árbol carolino en la Avenida Las Tipas. El impacto fue captado por las cámaras del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), así como por las cámaras internas del propio colectivo, que forman parte de un sistema de monitoreo que poseen estas unidades.
A pesar de la gravedad del accidente, es importante señalar que el vehículo había pasado la revisión técnica obligatoria (RTO) apenas en septiembre de 2024, es decir, hace tan solo dos meses, cumpliendo con todos los requisitos exigidos por el Ente de Control del Transporte de Mendoza (EMOP). Este organismo, liderado por su presidente Jorge Teves, es el encargado de supervisar que las unidades estén en condiciones óptimas para circular y garantizar la seguridad de los pasajeros y conductores.

Un sistema vital para Mendoza: cifras y contexto
El sistema de transporte público en Mendoza es el más robusto del interior del país, con una estructura que diariamente moviliza a 450.000 usuarios y cuenta con 3.000 choferes distribuidos en aproximadamente 1.500 colectivos. Esta red es un pilar fundamental para la conectividad en la región, y cualquier incidente que afecte su operación tiene un impacto significativo en la comunidad.
La línea 200, gestionada por la familia Estoco, forma parte de este sistema concesionado por el Gobierno provincial. Según fuentes del sector, Estoco también ocupa el cargo de tesorero en la Asociación empresarios del transporte Mendoza (Autam) , lo que subraya su influencia en el rubro.

Investigación en curso: análisis de datos y peritajes
Tras el accidente, las autoridades han puesto en marcha una investigación exhaustiva para determinar las causas del siniestro. Los datos recopilados por las cámaras del colectivo, junto con las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el Parque San Martín, serán fundamentales para reconstruir los momentos previos al choque. Además, los peritajes técnicos realizados por la Policía Científica serán clave para entender si la supuesta falla en los frenos fue el principal factor o si hubo otras variables involucradas.
¿Se pudo prevenir? El debate sobre la seguridad en el transporte público
El hecho de que el colectivo involucrado hubiera pasado la revisión técnica tan recientemente plantea preguntas sobre la eficacia de los controles actuales. Si bien el sistema de transporte mendocino tiene un historial de mantenimiento preventivo y cumple con los estándares de seguridad, este accidente ha encendido alarmas sobre la necesidad de revisar y fortalecer los protocolos existentes.
El siniestro también ha puesto en la mira a las empresas concesionarias, en términos de la responsabilidad que tienen de garantizar el correcto estado de sus flotas. Si bien las revisiones técnicas periódicas son obligatorias, la pregunta ahora es si estas inspecciones son lo suficientemente rigurosas para prevenir fallos críticos como el que se sospecha en este caso.


