El medio aguinaldo de diciembre llega con advertencias para miles de trabajadores: si la suma del salario y el Sueldo Anual Complementario (SAC) supera los ingresos brutos establecidos, el monto quedará alcanzado por el Impuesto a las Ganancias, incluso en casos donde el empleado no tributó durante el resto del año. Contadores aclaran que el SAC se computa como un ingreso adicional y puede empujar a muchos por encima del piso vigente.
Para diciembre 2025, el tributo alcanzará a quienes superen los siguientes umbrales: trabajadores sin hijos desde $2.843.590 brutos, y empleados con dos hijos desde $3.771.045 brutos. La retención se aplica si el aguinaldo hace que la remuneración anual supere esos límites, explicaron desde áreas de liquidación.

El impuesto se determina bajo el concepto de devengado, lo que implica que el cálculo se realiza antes de cobrar el SAC. Para definir si corresponde retención, se consideran tres factores: la remuneración bruta más alta del primer semestre, las deducciones personales declaradas y las escalas actualizadas por ARCA.
Los especialistas remarcan que muchos trabajadores pagarán más impuesto si no informan correctamente sus cargas de familia o gastos deducibles. Las deducciones se cargan mediante el Formulario F.572 Web (Siradig Trabajador), y permiten ajustar el cálculo para evitar descuentos excesivos en el recibo de diciembre.
Según tributaristas, el fin de año suele generar sorpresas para empleados que no tributaron durante los meses previos: “El aguinaldo puede ser el único motivo que los deja dentro del régimen de Ganancias”, señalan. Por eso recomiendan revisar deducciones y verificar datos antes del cierre de liquidación.



