DESFINANCIAMIENTO

Ajuste, salarios y presupuesto: así impactó la motosierra en las universidades

Las transferencias a las casas de estudio volvieron a caer en términos reales durante 2025, tras el fuerte recorte del año pasado. Aunque el ajuste general del gasto continuó en noviembre, el presupuesto universitario se mantuvo en mínimos históricos y el Presupuesto 2026 anticipa una nueva pérdida frente a la inflación.

Los últimos datos fiscales difundidos por el Palacio de Hacienda muestran que el ajuste del gasto público continuó profundizándose en noviembre, con impactos desiguales según las partidas. En ese contexto, el gasto destinado a las universidades nacionales volvió a quedar en el centro del debate, luego de haber sido uno de los focos de mayor conflicto político y social durante el año.

Según las cifras oficiales, en noviembre el gasto primario devengado cayó 11,8% interanual en términos reales, es decir, descontando la inflación. En el acumulado de los primeros once meses del año, la contracción fue más moderada, del 0,3% frente al mismo período del año pasado.

Universidades

Dónde se concentró el ajuste

Durante noviembre, la mayoría de las partidas registraron caídas reales, con recortes particularmente profundos en los programas sociales, que retrocedieron 48,8% interanual, y en la obra pública, con una baja del 55,7%. En contraste, las únicas partidas que mostraron incrementos fueron las asignaciones familiares y por hijo, con una suba marginal del 0,3%, y las jubilaciones y pensiones, que crecieron 4,3% en términos reales.

Si se observa el acumulado entre enero y noviembre, los mayores aumentos reales se dieron en las transferencias corrientes a provincias, en los gastos en bienes y servicios y en las asignaciones familiares, impulsadas principalmente por la AUH. En el extremo opuesto, los recortes más fuertes se concentraron en programas sociales, subsidios económicos —especialmente los vinculados a la energía— y obra pública, donde la caída estuvo explicada mayormente por la reducción de las transferencias de capital.

El caso de las universidades nacionales

En este escenario de ajuste generalizado, el gasto en universidades nacionales se mantuvo en niveles históricamente bajos. En el acumulado de los primeros once meses del año, las transferencias devengadas al sector registraron una caída real del 1,5%, luego de haber sufrido en 2024 un desplome mucho más pronunciado, cercano al 27%.

La composición del gasto muestra que casi la totalidad de los fondos transferidos en 2025 correspondieron a gastos corrientes, mientras que el gasto de capital tuvo una participación mínima. Las transferencias corrientes se redujeron levemente en términos reales, mientras que las de capital mostraron un fuerte incremento porcentual, explicado por una base de comparación muy baja del año anterior.

Al analizar el destino de los fondos, se observa que prácticamente todas las transferencias corrientes se concentraron en el programa “Desarrollo de la Educación Superior”, que absorbió casi la totalidad de los recursos. Dentro de ese programa, la mayor parte del presupuesto se destinó de manera directa a las universidades, principalmente para cubrir salarios docentes y de autoridades superiores.

Entre enero y noviembre, el gasto de este programa cayó 1,7% interanual en términos reales, y dentro de su estructura, la principal contracción se explicó por la reducción en la actividad vinculada al pago de salarios, que representa más de la mitad del total del programa.

Diferencias entre universidades

Durante 2025 funcionaron 61 universidades nacionales, aunque la distribución de los recursos fue altamente concentrada: 10 instituciones absorbieron cerca del 60% de las transferencias totales. En la mayoría de los casos, estas universidades también concentran la mayor cantidad de estudiantes y gestionan estructuras adicionales, como colegios preuniversitarios, hospitales universitarios e institutos de investigación.

En los primeros once meses del año, la mayoría de las universidades registró reducciones reales en sus transferencias, aunque hubo excepciones puntuales con incrementos interanuales, en muchos casos explicados por la fuerte contracción sufrida en 2024, que generó una baja base de comparación.