El incremento de los días cálidos trae consigo una mayor presencia de la araña de rincón en los hogares de Mendoza, un arácnido venenoso que elige espacios oscuros y poco transitados para esconderse. Cada año, se registran entre 25 y 30 personas afectadas por su picadura en la provincia.
Esta especie suele actuar solo cuando es aplastada, por lo que la mayoría de los incidentes ocurren al ponerse ropa o calzado guardado o al manipular objetos tras mucho tiempo sin uso. Por eso, la prevención está vinculada a hábitos de limpieza más que al uso de insecticidas, que suelen ser poco efectivos.

Su veneno puede generar dolor intenso y complicaciones cutáneas graves, y en casos menos frecuentes, afectar al organismo de manera general. Ante una sospecha, se aconseja lavar la zona, colocar hielo y asistir rápidamente a una guardia, evitando remedios caseros.
Entre las recomendaciones básicas, se destaca sacudir prendas, mantener la cama separada de la pared, no dejar ropa en el piso y evitar la acumulación de objetos. Mantener el orden puede evitar un encuentro indeseado con este arácnido que huye de la luz pero puede provocar un gran susto.



