El Gobierno puso en marcha una nueva iniciativa para reforzar la asistencia alimentaria destinada a la población vulnerable. El programa se centra en el apoyo directo a comedores y merenderos comunitarios, proporcionando recursos para mejorar sus servicios y garantizar una alimentación adecuada a quienes más lo necesitan.
A diferencia de otros esquemas basados en la transferencia directa de fondos a familias, esta propuesta busca fortalecer la infraestructura y la capacidad operativa de las organizaciones comunitarias que trabajan en la provisión de alimentos. La intención es complementar, y no reemplazar, las ayudas sociales ya existentes.

La distribución de la ayuda se realizará a nivel nacional, con prioridad para aquellos comedores y merenderos que cumplan con ciertos criterios de organización y transparencia. Los fondos se entregarán mediante tarjetas prepagas, que solo podrán utilizarse para la compra de alimentos y productos esenciales como artículos de limpieza e higiene. Para garantizar la correcta utilización de los recursos, se establecerán estrictos mecanismos de control y rendición de cuentas.
Además del componente económico, el programa incluye capacitaciones y asistencia técnica para mejorar la gestión de los comedores y merenderos. Esto abarcará desde formación en nutrición hasta herramientas para la optimización de recursos, con el objetivo de que estos espacios puedan ofrecer un servicio sostenible y de calidad en el tiempo. El financiamiento proviene de partidas presupuestarias específicas destinadas a políticas alimentarias.



