La Federación Inmobiliaria de la República Argentina difundió los valores de referencia que regirán a partir del 1° de noviembre de 2025, y que impactan directamente en alquileres, cuotas de créditos y programas habitacionales.
Entre los índices más relevantes figuran el ICL (Índice de Contratos de Locación), el IPC (Índice de Precios al Consumidor) y el factor “Casa Propia”, cada uno con una función específica.
El ICL es el parámetro que suelen utilizar los contratos de alquiler para definir los aumentos. No se trata de un impuesto, sino de un porcentaje que se aplica sobre el valor actual del contrato.
El IPC, en cambio, mide la evolución general de los precios de la economía y solo se utiliza si está expresamente previsto en el acuerdo.
Por su parte, el factor “Casa Propia” es una referencia utilizada para calcular cuotas de ciertos créditos o programas oficiales de vivienda.

Los índices de noviembre
ICL anual: 42,33%
ICL semestral: 17,03%
ICL trimestral: 6,35%
IPC anual: 30,97%
IPC semestral: 11,57%
Factor “Casa Propia” semestral: 24,39%
Esto significa, por ejemplo, que un alquiler de $200.000 con ajuste semestral por ICL pasará a $234.060 (200.000 × 1,1703).
Un alquiler de $250.000 con ajuste trimestral subirá a $265.875.
Y una cuota de $100.000 bajo el factor “Casa Propia” se actualizará a $124.390.
Cómo hacer el cálculo
El método es simple:
Precio vigente × (1 + porcentaje/100) = nuevo valor.
Siempre debe verificarse qué índice y periodicidad figuran en el contrato o en el plan correspondiente. Conviene registrar por escrito los cambios, guardar comprobantes y utilizar simuladores oficiales cuando estén disponibles.
Qué muestran los datos
El ICL interanual (42,33%) se mantiene por encima del IPC (30,97%), lo que anticipa mayores aumentos en los alquileres respecto de otros contratos indexados por inflación.
A su vez, el factor “Casa Propia” registra un incremento del 24,39% semestral, también por encima del promedio general de precios.
En todos los casos, los especialistas recomiendan planificar con antelación: conocer los índices, anotar las fechas de actualización y calcular con tiempo ayuda a organizar el presupuesto y evitar conflictos entre inquilinos, propietarios o beneficiarios de créditos.
