Con el aguinaldo ya en camino para gran parte de los trabajadores del sector público y privado, muchos analizan cómo transformar ese ingreso adicional en una herramienta para mejorar sus finanzas. La segunda cuota del Sueldo Anual Complementario debe acreditarse antes del 18 de diciembre, con un margen de días hábiles para depósitos que se extiende hasta el 24 de diciembre.
Para quienes buscan seguridad, el plazo fijo continúa siendo una alternativa clásica. Entre las opciones más elegidas aparece el tradicional plazo fijo a 30 días, con tasas que rondan valores medios del sistema financiero, y también el plazo fijo UVA, que ajusta por inflación y permite mantener el poder adquisitivo del dinero. Una estrategia habitual es armar plazos fijos escalonados, que permiten disponer de parte del capital todos los meses sin inmovilizar todo el ahorro.

Los perfiles conservadores también pueden optar por Fondos Comunes de Inversión, que brindan acceso a carteras diversificadas sin necesidad de manejar instrumentos complejos. Existen fondos en pesos con baja volatilidad, otros que combinan activos locales e internacionales, y algunos que permiten ingresar desde montos pequeños manteniendo liquidez en 24 horas.
Quienes prefieren inversiones más estructuradas encuentran opciones en la renta fija, como bonos que ajustan por CER o títulos en dólares con rendimientos más altos, pensados para quienes buscan proteger capital o apuntar a retornos superiores en el mediano plazo. Analistas del mercado estiman que los bonos en pesos podrían tener mejor desempeño ante una mayor estabilidad monetaria.
Para los perfiles que aceptan más riesgo, aparecen alternativas vinculadas a acciones energéticas, empresas líderes del mercado local o CEDEARs de compañías internacionales y ETFs que replican índices como el S&P 500 o mercados emergentes. Estos instrumentos permiten diversificar hacia sectores globales con exposición a tecnología, salud y consumo masivo.



