La Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (AMPROS) manifestó su oposición al proyecto de reforma laboral impulsado por el Ejecutivo nacional, al considerar que podría impactar negativamente en los derechos de los trabajadores del sector salud, tanto público como privado.
La entidad, que nuclea a médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud en Mendoza, trasladó sus preocupaciones a los tres senadores nacionales por la provincia, destacando el riesgo de que la normativa genere pérdidas de derechos laborales para aproximadamente un millón de empleados de la salud en todo el país, repartidos en partes iguales entre los sectores público y privado.

Entre los puntos cuestionados por la gremial se encuentra la limitación del derecho a huelga, que ahora requeriría que el 75% de los servicios permanezcan activos durante las jornadas de paro, un nivel muy superior al habitual. Además, la reforma contempla restricciones a la realización de asambleas en los lugares de trabajo, que dependerían de la autorización de los empleadores. También se prevé la eliminación de la obligación de las empresas de retener la cuota sindical, un mecanismo que el sector gremial considera histórico para la organización laboral.
