El Gobierno Nacional continúa alcanzando superávit financiero y primario mes a mes. En octubre, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el país obtuvo el décimo superávit financiero consecutivo del año, en línea con las metas de ajuste fiscal y a pesar de la baja en los ingresos estatales. El balance positivo ha sido impulsado principalmente por un riguroso recorte en el gasto público, que incluyó ajustes significativos en áreas clave como jubilaciones, subsidios energéticos y transferencias a provincias.

Caída de ingresos y recorte de gastos
En el balance de octubre, los ingresos registraron una disminución del 12,2% en términos reales frente al mismo mes del año anterior, según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP). Sin embargo, el recorte en el gasto fue aún mayor, alcanzando un 29,3% interanual. Esta estrategia permitió mantener el superávit pese a la contracción de la recaudación.

La caída en los ingresos fue impulsada por una reducción en los ingresos impositivos (-6,8%), el desplome de las rentas de la propiedad (-54,7%) y de los ingresos no impositivos (-75%). Pese a esta situación, hubo subas en rubros como Seguridad Social, que creció un 8,7%, y las contribuciones a la seguridad social, que aumentaron en la misma proporción.
Las jubilaciones lideran el ajuste fiscal
Un aspecto clave en la política de ajuste del Gobierno ha sido la reducción en el gasto en jubilaciones y pensiones. De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el gasto en seguridad social fue el que más peso tuvo en el ajuste total, representando el 23%. Las prestaciones sociales se redujeron un 13,1% en términos reales, mientras que el gasto en jubilaciones cayó un 8,3%. En paralelo, las asignaciones familiares subieron un 24,5%, impulsadas por un aumento del 75,7% en la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Por otro lado, el ajuste en salarios del sector público también ha sido notable, con una baja del 20% en los primeros diez meses del año. Esto ha generado una reducción en el poder adquisitivo de los jubilados, quienes vieron caer su poder de compra un 23,3% en términos reales desde enero hasta octubre.
Subsidios: una recuperación parcial en energía
El recorte en subsidios fue del 28,1% en términos anuales, aunque los subsidios energéticos presentaron un aumento del 5,4% en octubre tras la caída del 39,3% en septiembre. A pesar de esta alza en el rubro energético, otros subsidios como los de transporte cayeron un 69,1%, y los de diversos programas se contrajeron un 89,5%.

Superávit acumulado y perspectiva económica
El superávit acumulado hasta octubre representa el 13,4% de los ingresos totales, mientras que el superávit financiero es del 2,5%, la cifra más alta desde 2010. A nivel general, la recaudación en los primeros diez meses del año tuvo una baja del 7% en términos reales.

ASAP aclara que estos resultados no reflejan algunos intereses capitalizables, como los de las Letras del Tesoro Capitalizables (LECAP) y Letras de Financiamiento (LEFI). De haber registrado esos pagos, el superávit financiero sería menor. Aún así, el Gobierno destaca que estos números representan un progreso hacia el equilibrio fiscal.
Esta combinación de recortes y manejo de ingresos muestra el esfuerzo del gobierno para cumplir con los objetivos fiscales, aunque los efectos sobre el consumo, el empleo y el bienestar social continuarán siendo factores a monitorear en los próximos meses.




