Cada vez más países están explorando la posibilidad de implementar la semana laboral de 4 días, un modelo que permite trabajar el 80% del tiempo pero recibir el 100% del salario, con el objetivo de mejorar el bienestar sin afectar la productividad.
Experiencias exitosas
En Islandia, los resultados de los ensayos fueron tan positivos que el gobierno está considerando oficializar la semana laboral de 4 días a nivel nacional. Gran Bretaña también reportó grandes éxitos, con el 92% de las empresas participantes en un ensayo adoptando la reducción de jornada de manera permanente. En Estados Unidos, una prueba en 33 empresas mostró que el 97% de los empleados deseaba mantener este modelo.

Países que están probando el modelo
Japón, Alemania y Canadá han observado mejoras en la satisfacción y productividad de sus empleados con esta modalidad. En Francia y Lituania, ya se están llevando a cabo programas pilotos, mientras que países como Emiratos Árabes Unidos y Bélgica también están experimentando con esta tendencia.
En Alemania, el 73% de las empresas que participaron en pruebas decidieron seguir con este esquema. En Portugal y Sudáfrica, las pruebas también indican que este modelo puede ser viable a largo plazo.
¿Un cambio global?
El modelo de semana laboral de 4 días se basa en la fórmula “100-80-100”: se trabaja el 80% de la jornada manteniendo el 100% del sueldo y de la productividad. A medida que los ensayos continúan mostrando resultados positivos, más países podrían adoptar esta modalidad como una norma.
