Cristian Graf, principal sospechoso por el crimen de Diego Fernández Lima, pidió a través de su defensa ser sobreseído en la causa. Según la presentación, la solicitud se basa en la “inexistencia del delito” y en la “falta de autoría comprobable”, además de considerar que los elementos de prueba aportados demuestran que cualquier acción penal podría encontrarse prescrita.
Los abogados de Graf señalaron que su defendido detalló todo lo que sabía respecto a los hechos, tanto los ocurridos en 1984 como los vinculados al hallazgo de los restos óseos, por lo que consideran que el proceso representa un derroche de recursos públicos.

La presentación de Graf se produce tras la decisión del juez Alejandro Litvack, quien rechazó la indagatoria del sospechoso y devolvió la causa al fiscal Martín López Perrando. El magistrado argumentó que era necesario reformular las acusaciones por encubrimiento agravado y supresión de evidencia, ya que los hechos imputados no estaban claramente determinados, lo que podría afectar el debido proceso.
El juez instó a la fiscalía a aclarar los términos de la imputación formulada el pasado 12 de agosto para evitar posibles nulidades futuras.
Participación de la familia de la víctima
Por otro lado, Javier Fernández, hermano de Diego, fue autorizado por la Justicia a intervenir como querellante en el caso. Esta condición le permite solicitar medidas de prueba, interrogar testigos, proponer peritos y oponerse a un eventual sobreseimiento o archivo del expediente
