Chile podría cerrar sus tiendas el Viernes Santo y peligra el boom de turistas argentinos
Con la llegada del feriado largo de Semana Santa, crece la polémica en Chile por la posibilidad de declarar el Viernes Santo como feriado irrenunciable, lo que obligaría al comercio a cerrar sus puertas. La discusión no es menor: los empresarios del sector advierten que la medida podría generar un fuerte impacto económico, especialmente por la esperada visita de millas de turistas argentinos.
El calendario argentino ofrece una ventaja estratégica este año: al contar con feriado también el jueves, muchas familias están planeando cruzar la cordillera desde el miércoles por la tarde para disfrutar de cuatro días en territorio chileno. El atractivo principal no es solo el descanso, sino también las compras, especialmente tras la reciente eliminación del cepo cambiario en Argentina, que podría traducirse en mayor capacidad de consumo en el exterior.
Desde la Cámara Nacional de Comercio de Chile advirtieron que el cierre de locales durante el viernes afectaría no solo al sector minorista, sino también al turismo en general, incluyendo la hotelería, la gastronomía y los servicios. En regiones con alta afluencia de visitantes argentinos como Santiago, Valparaíso y la zona sur del país, ya se percibe un movimiento importante en reservas y consultas.
El temor de los empresarios es que, al declarar el feriado irrenunciable, se genere confusión del otro lado de la cordillera. Creen que muchos turistas podrían asumir que todo el fin de semana permanecerá cerrado, desalentando los viajes y reduciendo las ventas.
Por otra parte, este fin de semana extra largo será el primero sin restricciones cambiarias para los argentinos, lo que genera expectativa sobre el volumen de compras en el exterior y el comportamiento del turismo internacional.
Mientras Chile define su política para el Viernes Santo, en el lado argentino ya se anticipa un flujo intenso de personas hacia el país vecino, con el turismo de compras como principal motivación.