Un intenso operativo de rescate en alta montaña permitió localizar el cuerpo del andinista Víctor Contreras, de 38 años, quien había desaparecido tras hacer cumbre en el cerro Santa Elena, en el límite con Chile.
El despliegue comenzó luego de perderse el contacto con la víctima, lo que activó la intervención de la Patrulla de Rescate de la Policía y Gendarmería Nacional. Como primer indicio, los efectivos confirmaron que el vehículo permanecía en la zona, lo que concentró la búsqueda en la montaña.
Durante la primera jornada se realizaron rastrillajes en altura con personal especializado, que incluso alcanzó la cima sin resultados. En paralelo, se incorporaron drones de la Unidad VANT, clave para ampliar el rango de exploración en sectores inaccesibles.

Con una nueva estrategia basada en el conocimiento del terreno, el martes los rescatistas guiaron el operativo aéreo hacia zonas de mayor riesgo. Así, cerca de las 10.30, lograron detectar el cuerpo en un precipicio a unos 4.100 metros de altura.
A partir de ese momento, se desplegó una fase crítica del operativo: el acceso al lugar. Efectivos especializados realizaron maniobras técnicas en un terreno peligroso y de gran desnivel para llegar hasta la víctima, realizar los peritajes y concretar el descenso del cuerpo.
La principal hipótesis indica que el andinista cayó cerca de 200 metros durante el descenso, en una zona de extrema dificultad. El operativo evidenció la complejidad de las tareas de rescate en alta montaña y la coordinación entre las fuerzas para intervenir en condiciones límite.


