En un contexto de caída general del consumo, los hogares jóvenes —aquellos con responsables de compra menores de 35 años— se destacan por su mayor dinamismo, menor retracción y hábitos de compra que desafían las tendencias del resto de los consumidores.
Un informe de Worldpanel by Numerator reveló que este grupo registra una merma del 3,6% en el volumen de su canasta, frente al 4,3% del promedio general. Además, lideran en la cantidad de categorías de productos que sostienen o incrementan su consumo: 25 en total, contra apenas 11 en el conjunto de los hogares argentinos.
“Este grupo etario muestra un comportamiento distintivo frente a otros segmentos: es el que registra la menor caída en el consumo, con más categorías que crecen y menos que retroceden”, señaló Esteban Cagnoli, managing director Argentina de Worldpanel by Numerator.
Compras grandes, visitas menos frecuentes
Los hogares jóvenes son también los que presentan el ticket promedio más alto en consumo masivo, aunque compran con menor frecuencia. El 45% de ellos prefiere hacer compras más grandes y espaciadas, en especial en canales mayoristas, donde abastecen más de 10 categorías a la vez. En cambio, los mayores de 65 años compran con más regularidad, pero llevan entre 4 y 9 productos por visita.

Hijos pequeños y una nueva lógica de consumo
Un dato clave: el 47% de estos hogares jóvenes tiene niños de hasta 5 años, más del doble que en el promedio nacional (22%). Otro 11% tiene hijos de entre 6 y 12 años. Así, el 45% se configura como familias tipo de 3 o 4 integrantes, lo que impacta directamente en sus decisiones de consumo.
Esto explica, por ejemplo, la caída en categorías como tinturas, vinos o edulcorantes, mientras ganan terreno los productos más alineados con las necesidades infantiles, como postres para chicos, jugos en polvo, cacao en polvo y hamburguesas.
A pesar de la centralidad de los niños, un 31% de los hogares jóvenes no tiene hijos, lo que contrasta con el 18% de los hogares con responsables de entre 35 y 49 años. Este dato suma complejidad al perfil: además de ser familiares, son también diversos.
En las góndolas, los jóvenes resignan productos que mantienen peso entre los adultos mayores, como bebidas alcohólicas y algunos lácteos. ¿Las razones? Pueden ir desde el cuidado infantil, pasando por nuevas formas de alimentación, hasta una búsqueda más racional y económica.
Consumidor joven, perfil estratégico
El consumidor joven redefine el mapa del consumo masivo: es responsable, pragmático, con hábitos adaptados al nuevo escenario económico y social.
“Comprender sus costumbres y prioridades resulta clave para quienes buscan conectar con nuevas generaciones de consumidores”, concluyó Cagnoli.


