El último martes fueron hallados sin vida Nadia Sosa de 35 años y su pareja Franco Mancalla de 31 en su domicilio en Palmira (San Martín), tras la investigación policial a cargo del fiscal Gustavo Jadur, finalmente se confirmó que fue un femicidio seguido de un suicidio. Con el asesinato de Nadia ya son 10 las víctimas fatales de violencia de género en la provincia durante el 2025.

Este año cuenta con la particularidad de la baja de homicidios en la provincia, sin embargo, la violencia de género se ha profundizado y el número de mujeres asesinadas se duplicó en relación al 2024 donde hubieron 5 muertes, tal como confirman las cifras oficiales del Ministerio Público Fiscal.
No son solo números, son la vida de mujeres y también de sus familias, como la de Nadia quien tenía dos hijos menores de edad que hoy se enfrentan a esta dura perdida. A pesar de las políticas de seguridad y la inversión, parece no ser suficiente para enfrentar el flagelo de la violencia de género que aumenta.

El hecho de que el agresor se quite la vida después del crimen también es un factor que se repite, sin dudas las autoridades y las instituciones del Estado se enfrentan a un desafío muy grande para prevenir estos asesinatos.



