El Gobierno anunció que retendrá los subsidios a las empresas de transporte automotor en las que se detectaron “irregularidades”, aunque no especificó cuáles serán afectadas. La medida se aplica de forma transitoria mientras se realizan las verificaciones correspondientes.
La Secretaría de Transporte comunicó que, tras la reunión con las Cámaras de Transporte Automotor Urbano de Pasajeros del AMBA, se decidió avanzar con una auditoría integral del sistema. "Se instruyó a la Dirección de Fondos Fiduciarios a realizar de manera inmediata una revisión completa del sistema SUBE y de los parámetros operativos, no solo a la empresa denunciada, sino a todo el sistema de transporte", señalaron.

La auditoría incluirá informes de Nación Servicios S.A. y de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), así como fiscalizaciones presenciales en las unidades de colectivo. Su objetivo es identificar irregularidades y proponer correcciones que garanticen la transparencia en la distribución de los subsidios.
La medida se enmarca en la intención del Gobierno de asegurar que la asignación de compensaciones se haga conforme a la normativa vigente, informaron los secretarios de Transporte, Fernando Herrmann, y de Coordinación de Infraestructura, Carlos Frugoni.
El viernes está prevista una reunión paritaria entre las cámaras empresarias y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que podría derivar en un paro si no se llega a un acuerdo.
