Con la llegada de las altas temperaturas en Mendoza, es importante prestar atención a cómo afectan el sol y el calor a nuestras mascotas. Al igual que los humanos, los animales también pueden sufrir consecuencias negativas por una exposición excesiva al sol, incluyendo quemaduras y, en casos graves, cáncer de piel.
Los perros y gatos con pelajes claros o cortos son especialmente vulnerables. Las áreas más expuestas, como el abdomen, las orejas y la nariz, son las que más riesgo corren de sufrir quemaduras solares. Aunque su pelaje proporciona cierta protección natural, es común que en verano muchos dueños opten por cortar el pelo de sus mascotas, lo que puede disminuir esa defensa.

Para proteger a tus animales, es recomendable evitar salir en las horas más calurosas del día, entre las 12 y las 18 horas, y limitar su exposición directa al sol. Si tu mascota necesita estar al aire libre, considera aplicar un protector solar específico para animales en las zonas más sensibles. También hay prendas diseñadas para proteger del sol, aunque no todos los animales las toleran bien.
Es crucial estar atentos a los signos de problemas cutáneos, como lesiones inusuales, costras, enrojecimiento o rascado excesivo. Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el tratamiento de condiciones más serias, como tumores en la piel.

Si observas alguno de estos síntomas, consulta a un veterinario. Las revisiones periódicas son clave para detectar problemas antes de que se agraven. En caso de que se confirme un tumor, existen diversas opciones de tratamiento, como cirugía, quimioterapia y radioterapia, siempre bajo la supervisión de un especialista.
La prevención es fundamental para mantener a nuestras mascotas sanas. Con un poco de atención y cuidado, podemos ayudarles a disfrutar del calor sin preocupaciones.



