La emblemática Casa de la Moneda, que ha operado durante casi 150 años, se encuentra al borde de su clausura definitiva. La reciente decisión del Gobierno Nacional de Javier Milei ha generado inquietud entre los trabajadores, quienes han recibido notificaciones de vacaciones anticipadas: ¿se avecinan nuevos despidos? Esta histórica institución estatal de la República Argentina, que ha sido responsable de la impresión de la moneda nacional desde 1875, enfrenta su inminente cierre debido a un drástico programa de ajuste.
El anuncio de este lunes intensifica las preocupaciones en el ámbito laboral, ya que se ha confirmado que no se imprimirán más billetes de $1000 ni de $2000. Esta medida se suma a la información previamente divulgada a principios de octubre, cuando se sugirió que Argentina podría recurrir a la importación de nuevos billetes. En este contexto, la Casa de la Moneda informó a su personal que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha decidido rescindir los contratos vigentes para la producción de estas denominaciones. “Se informa que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) nos ha comunicado su decisión de rescindir los contratos de denominación de $1.000 y $2.000 que se encuentran vigentes al día de la fecha con la Casa de la Moneda. A raíz de esta decisión, se procederá a detener a partir de hoy a las 22 todos los procesos productivos referentes a la fabricación de billetes”, comunicó la entidad.

Además, la Casa de la Moneda notificó a sus empleados que, como consecuencia de esta decisión, se procederá al uso obligatorio de sus períodos vacacionales. Esta acción plantea serias dudas sobre el futuro laboral de los trabajadores y alimenta los temores de que se avecinen despidos masivos, una preocupación ya manifestada en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y otras entidades estatales.
