La posibilidad de construir una vivienda en Mendoza continúa siendo limitada para gran parte de la población. Si bien la actividad muestra una leve recuperación en los últimos años, los datos reflejan que el crecimiento no alcanza a consolidarse en términos reales, especialmente al compararlo con la evolución de la población.
Uno de los indicadores clave es la relación entre metros cuadrados construidos por habitante. Aunque el nivel actual supera al de los años más críticos, todavía se mantiene por debajo de los registros históricos. Esto evidencia que, pese a cierta reactivación, el sector no logra sostener un crecimiento firme en el tiempo.

El principal condicionante sigue siendo el costo de construcción. En marzo de 2026, levantar una vivienda económica ronda los $1,3 millones por metro cuadrado, mientras que una de calidad media supera los $1,7 millones. Con estos valores, una casa básica de 60 m² puede costar entre 70 y 75 millones de pesos, lo que la vuelve inaccesible para la mayoría de los asalariados.
En este contexto, quienes hoy construyen pertenecen en su mayoría a sectores de alto poder adquisitivo, con desarrollos concentrados en barrios privados o edificios puntuales. Para el resto, las alternativas pasan por el ahorro prolongado, el acopio de materiales o el acceso a créditos hipotecarios, aunque estas opciones también presentan limitaciones.
Así, la decisión de construir requiere evaluar variables clave como los costos, la capacidad de ahorro, el financiamiento disponible y el contexto económico. Aunque no es imposible, el escenario actual obliga a planificar a largo plazo y con cautela.



