En noviembre de 2025, el Parque Provincial Tupungato fue testigo de un acontecimiento que refuerza el liderazgo de Mendoza en la conservación del cóndor andino (Vultur gryphus): el nacimiento de un pichón, recientemente identificado como macho, que continúa su desarrollo natural en el nido entre las rocas, bajo el cuidado de sus padres y con el monitoreo no invasivo de equipos técnicos provinciales y organizaciones aliadas.

"El nacimiento de este pichón es una enorme señal de que nuestras políticas de conservación están dando resultados concretos", afirmó el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet. "Este tipo de eventos, sumados al avance de los censos simultáneos, nos permiten comprender mejor cómo se comporta la población de cóndores en Mendoza y planificar acciones que fortalezcan su supervivencia".
La especie, declarada Monumento Natural Provincial (Ley 6599/98) y catalogada como "amenazada" a nivel global, se caracteriza por una baja tasa reproductiva —generalmente, una cría cada 2 o 3 años—, lo que convierte cada nacimiento en un hito para la conservación. Mendoza, gracias a sus áreas naturales protegidas como Tupungato y Cordón del Plata, se ha consolidado como un santuario reproductivo para esta emblemática ave.
Censos simultáneos: una herramienta estratégica
El Programa de Conservación del Cóndor Andino en Mendoza cuenta con una iniciativa clave: los Censos Simultáneos, que desde 2020 se realizan de manera coordinada en la red de Áreas Naturales Protegidas. Entre 2020 y 2025 se llevaron a cabo 20 censos estacionales, con entre 11 y 19 puntos de observación activos en cada operativo.
El cóndor andino es clave para la salud de los ecosistemas de altura: como ave carroñera, actúa como "limpiador natural", eliminando cadáveres y reduciendo focos de infección. La colaboración del Ministerio de Energía y Ambiente con Fundación SOS Acción Salvaje, Fundación Bioandina Argentina y el Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA) ha sido fundamental para sostener este trabajo.



