El gobernador Alfredo Cornejo, junto a la vicegobernadora Hebe Casado y el titular del IPV, Gustavo Cantero, entregó 15 viviendas en Tupungato que llevaban años paralizadas. Con fondos provinciales, la obra fue retomada en el marco del plan nacional Reconstruir, actualmente desfinanciado por el Gobierno nacional.
“Estamos terminando estas casas en circunstancias muy adversas, porque Mendoza está bien administrada”, subrayó Cornejo, quien recordó que otras provincias aún tienen las obras paralizadas.

El mandatario señaló que la Nación abandonó el financiamiento habitacional, obligando a Mendoza a hacerse cargo. También apuntó contra “cooperativas ineficaces y asignaciones arbitrarias” durante gestiones anteriores. Por su parte, el intendente Gustavo Aguilera celebró que las viviendas hoy sean una reparación emocional para familias que esperaron más de una década. “Una casa permite reconstruir un hogar”, expresó.

Cornejo reafirmó que la política habitacional continuará activa, a pesar del contexto nacional. Destacó que la Provincia mantiene la obra pública sin interrupciones, y que los futuros adjudicatarios pagarán cuotas “cercanas al valor de un alquiler”. Como parte de una experiencia piloto ambiental, cada vivienda recibió cestos diferenciados para residuos secos y húmedos, reemplazando la tradicional entrega de plantas.



