La industria metalmecánica de Mendoza atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años, con una marcada reducción en los niveles de producción y un creciente deterioro del empleo.
De acuerdo con referentes del sector, actualmente solo 4 de cada 10 máquinas se encuentran operativas, lo que refleja una utilización de capacidad instalada cercana al 40%, en línea con los últimos informes industriales disponibles.
A nivel nacional, el panorama no es muy distinto: distintos relevamientos del sector coinciden en que cerca del 60% de la maquinaria se encuentra detenida o subutilizada, lo que confirma una crisis extendida en la actividad.
Caída del empleo y cierre de empresas
La retracción de la actividad impactó directamente en el mercado laboral. En los últimos dos años, el sector habría perdido alrededor de 1.500 puestos de trabajo en Mendoza, en su mayoría de alta calificación técnica.
Además, se registra el cierre de empresas y una reducción progresiva del capital humano, lo que preocupa a los referentes industriales por el impacto estructural que esto genera en la cadena productiva.

Un sector con capacidad ociosa y dificultades financieras
Muchas pequeñas y medianas empresas del rubro continúan operando, aunque con serias dificultades económicas. En varios casos, se acumulan deudas que no logran ser regularizadas, en un contexto de baja actividad y escasa previsibilidad.
Si bien existen líneas de financiamiento con tasas subsidiadas, desde el sector se advierte que su alcance es limitado y no alcanza para revertir la situación en el corto plazo, sino apenas para sostener la operación diaria.
El impacto del petróleo y gas en la caída de la actividad
Uno de los segmentos más afectados es el vinculado al petróleo y gas, que concentra una parte significativa de la pérdida de empleo dentro del sector metalmecánico.
La retracción de la actividad hidrocarburífera en áreas convencionales de Mendoza profundizó la caída, afectando tanto a empresas de servicios como a proveedores industriales.
Expectativas a futuro: minería y Vaca Muerta como posibles motores
A pesar del escenario actual, algunos referentes del sector mantienen expectativas de recuperación a mediano y largo plazo, vinculadas al desarrollo de proyectos mineros y energéticos en la región.
Entre ellos se destacan la posible activación de iniciativas mineras en Mendoza y San Juan, así como las inversiones asociadas a la expansión de la actividad en la zona norte de Vaca Muerta.
Sin embargo, en el corto plazo no se prevé una mejora significativa de la actividad, lo que mantiene en alerta a la industria local.
IMPSA y el rol de las pymes en la reactivación
La situación de grandes empresas del sector, como IMPSA, también es seguida de cerca por el entramado productivo local. La expectativa está puesta en una eventual reactivación que permita volver a integrar a las pymes proveedoras de servicios industriales.
Desde el sector advierten que la recuperación de capacidades ociosas será clave para aprovechar futuros proyectos de infraestructura, energía y minería, que podrían impulsar nuevamente la actividad metalmecánica en la provincia.
