Según el estudio “La Argentina 'pesificada' versus la Argentina 'dolarizada'” de Moiguer Consultora, para pertenecer a la clase media típica (C2) en julio de 2025, un hogar deberá contar con ingresos promedio de 3.122.836 pesos (unos u$s 2.687). La clase media baja (C3), que representa el 26% de la población, tiene ingresos promedio de 1.564.000 pesos (u$s 1.346), aunque muchos no se reconocen en esta categoría.

En tanto, el 50% de la población pertenece a la clase baja, segmentada en dos grupos: el 31% dentro de la clase media vulnerable (D1), con ingresos de $1.120.600 (u$s 964), y el 19% restante en la línea de pobreza (D2 o E), con ingresos de $585.800 (u$s 504). Por otro lado, sólo el 6% conforma la clase alta, con ingresos que superan los $20.500.000 (u$s 17.000) mensuales.
El informe concluye que, pese a una leve recuperación económica, las desigualdades sociales se profundizan. Mientras los sectores medios y bajos enfrentan restricciones para cubrir gastos básicos, los grupos medios altos y altos amplían su consumo en dólares, invirtiendo en viajes, ahorro y compras en el exterior.



