A inicios de agosto de 2023, Luana Agostina Poso, de 3 años, fue atropellada por un conductor ebrio que circulaba en un Chevrolet Aveo, en Rivadavia. La pequeña falleció en el lugar, mientras que al hombre se le realizó un test de alcoholemia que arrojó resultado positivo: 2,31 gramos de alcohol en sangre.
Casi un año después, Aníbal Balmaceda, de 65 años, reconoció su autoría en un juicio abreviado y acordó una pena de cuatro años y seis meses que lo beneficiará con prisión domiciliaria hasta que un juez de ejecución lo revea.
Por su parte, los padres de la niña se expresaron al respecto. "No estamos conforme porque mi nena tenía 3 años y no me devuelven la vida de ella. A pesar de todo el dolor que estamos viviendo no queremos seguir sufriendo, así que nos ayuda a no revivir todo", aseguró la madre. "Tenemos que seguir por Xiomara (la nena que acompañaba a Luana el día de la tragedia) que tiene 9 años, y que tenemos que estar para ella que vivió todo", agregó.
El padre señaló que "no se puede hacer nada, pero da bronca y hay que seguir. Por lo menos fue algo justo. Más no le podían dar nos dijo el abogado defensor, conformes estamos por eso lo aceptamos al trato".

Cómo ocurrió el fatídico hecho
En la tarde del domingo 6 de agosto del 2023, Luana Poso murió luego de haber sido atropellada por el conductor de un Aveo que manejaba borracho. Balmaceda circulaba por la ruta 62 junto a su esposa de 63 años, a la altura del barrio La Libertad de Rivadavia, con 2,31 gramos de alcohol en sangre.
Al momento del accidente, la niña habría estado sobre la ruta, a metros de su casa. Allí fue embestida por Balmaceda y rápidamente sus padres salieron a auxiliarla y los vecinos llamaron al 911.
Tras el arribo de personal policial y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado al lugar, un médico comenzó con la reanimación de la nena, que estaba en grave estado.
Luego de 45 minutos sin conseguir que reaccionara, los médicos confirmaron la muerte de Luana en el lugar del accidente.
Mientras, la Policía le hizo un test de alcoholemia al conductor, el cual dio que tenía 2,31 gramos de alcohol en sangre, cuando lo permitido para particulares es hasta 0,5 gramos de alcohol en sangre según la Ley de Tránsito de Mendoza.


