Seguro que no lo vas a poder creer, pero es necesario saber que las cáscaras de huevo pueden ser un valioso fertilizante para revivir a tus plantas del jardín. Estas sólidas cortezas contienen altos niveles de calcio y otros nutrientes, lo que las hacen beneficiosas para fomentar el crecimiento. Hay que tener en cuenta que utilizar sus bordes exteriores no solo reduce el desperdicio, sino que también puede ser una alternativa más sostenible a la extracción de caliza, un recurso natural finito.
Según el sitio especializado Gardener's World , existe una forma de convertir las cáscaras de huevo en fertilizante a gran escala, un proceso que implica lavar, hornear y moler hasta obtener un polvo fino.
Para hacer este producto en casa , simplemente hornea los restos en el horno y triturarlos con un mortero. Así, puedes reciclarlos en el jardín y reducir el desperdicio de alimentos mientras proporcionan nutrientes a tus plantas.

De acuerdo a una investigación realizada en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de la región carbonífera (ITESRC), las cáscaras de huevo están compuestas principalmente de carbonato de calcio, conocido como cal, el cual constituye el 95% de la corteza. Otros nutrientes y minerales presentes en menores cantidades son el fósforo, magnesio, potasio, zinc, hierro y manganeso.
No todas las plantas se benefician de igual manera con las cáscaras de huevo. Las que presentan una alta necesidad de calcio, como los tomates, pueden evitar problemas como la pudrición apical, que se manifiesta como una mancha marrón en el fruto. Las papas, pepinos, pimientos, calabacines, calabazas y zapallos también se benefician de las cáscaras.
Es importante destacar que tenés que evitar agregar grandes cantidades de cáscaras a plantas que no toleran el calcio, como los arándanos, rododendros, pieris y azaleas. Antes de aplicar este fertilizante al suelo, es aconsejable realizar una prueba de pH para determinar su nivel de acidez o alcalinidad.


