Un avión de la empresa Omni Air International aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza pasadas las 3 de la madrugada, trayendo a bordo a diez argentinos que habían sido deportados desde Estados Unidos. Los pasajeros descendieron con sus pertenencias en bolsas blancas y valijas, bajo custodia, pero sin incidentes.
Los deportados fueron señalados por el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. como extranjeros que ingresaron sin autorización. Sin embargo, al llegar al país, algunos expresaron que no se consideran delincuentes. “No somos criminales, solo buscamos una oportunidad y el sueño americano”, dijo uno de los jóvenes repatriados de 25 años, quien había sido detenido en San Antonio, Texas.

El mismo migrante relató que recibió trato correcto por parte de las autoridades estadounidenses y destacó la intervención de la Cancillería argentina, que colaboró para que el procedimiento de regreso se realizara de manera ordenada.
Entre los deportados se encuentran Daniel Rodrigo Céspedes, Maximiliano García, Luciana Lorena Lopresti, Sandra Márquez, Ernesto Núñez, Marcos Ontivero, Pablo Ridolfo, Mario Robles, Julián Francisco Rojas y Rodolfo Valor.



