Tras varios meses de calma, el dólar volvió a mostrar tensiones en las últimas semanas de diciembre, generando preocupación sobre su evolución en 2025. Según la consultora LCG, el mercado enfrenta presiones que podrían incrementar la brecha cambiaria y afectar la estabilidad del tipo de cambio.

Tensiones cambiarias al cierre de 2024
En diciembre, la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el blue pasó de mínimos del 5% a niveles del 15%, obligando al Banco Central (BCRA) a intervenir nuevamente, algo que no ocurría desde octubre. Además, el aumento en los dólares financieros, como el dólar MEP, que ronda los $1200, erosionó las ganancias generadas por el carry trade en los meses anteriores.
Desde LCG, explican que el "desarme de posiciones en pesos" sumado a factores estacionales como el efecto aguinaldo y la compra de dólares por parte de empresas, generaron presión adicional sobre el mercado cambiario.
Factores que podrían aumentar la brecha cambiaria
La consultora advierte sobre varios aspectos que podrían impulsar una nueva escalada:
- Atraso cambiario: El presidente Javier Milei expresó preocupación por los efectos de un eventual atraso en el tipo de cambio, especialmente en sectores clave.
- Reducción de tasas: Los recortes progresivos en las tasas de interés, que bajaron del 3,3% al 2,7% mensual entre noviembre y diciembre, podrían incentivar una mayor dolarización.
- Exportaciones: La extensión de los plazos para liquidar exportaciones y el aumento de montos máximos para exportadores de servicios también son factores que podrían incidir en el mercado.

El atraso cambiario, en debate
Sobre el atraso cambiario, LCG señala que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) se encuentra en niveles similares a los de noviembre de 2023 y diciembre de 2015, perdiendo competitividad frente a la devaluación de un año atrás. Según la consultora, sería necesaria una corrección del 29% en el dólar oficial para recuperar el nivel real de diciembre de 2021, referencia utilizada en el acuerdo de Facilidades Extendidas con el FMI.
En este contexto, el dólar 2025 enfrenta un panorama incierto, con factores internos y externos que podrían seguir tensionando el mercado cambiario y ampliando la brecha entre los distintos tipos de cambio. Los analistas coinciden en que las políticas económicas de los próximos meses serán clave para determinar la evolución de la divisa.



