Las ventas de juguetes durante la campaña de Navidad 2025 registraron una caída del 6,9% en unidades en comparación con el año anterior, de acuerdo con datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ). El retroceso estuvo vinculado a un consumo más prudente, las limitaciones presupuestarias de los hogares y decisiones de compra más racionales.
Si bien en diciembre se observó una mejora en el ritmo de ventas respecto de noviembre, el repunte no fue suficiente para revertir el balance negativo del año. En el mercado local, el 70% de los juguetes vendidos fueron importados, lo que marcó una fuerte presencia de productos del exterior.
Desde el sector señalaron que las promociones, los descuentos y las facilidades de financiamiento fueron clave para sostener parte de la actividad en un contexto general de caída del consumo. La baja de las tasas de interés favoreció el uso de cuotas sin interés, impulsando las compras con tarjetas de crédito y billeteras virtuales, que concentraron cerca del 95% de las transacciones.

Las ventas online, que representan aproximadamente el 25% del mercado, se mantuvieron estables en términos interanuales. En cambio, el canal físico tradicional registró una caída cercana al 10%, lo que impactó de manera directa en el resultado global del sector.
El ticket promedio reflejó una clara preferencia por productos de menor valor. En jugueterías de barrio, el gasto promedio rondó los 19.000 pesos por unidad; en supermercados se ubicó cerca de los 10.000 pesos; y en cadenas especializadas alcanzó los 45.000 pesos. Esta dinámica favoreció la rotación de artículos económicos y de gama media, mientras que los productos premium y las licencias internacionales mostraron una demanda más débil.
El desempeño fue dispar entre los juguetes nacionales e importados. La producción local logró mejores resultados, respaldada por precios más estables y una relación precio-calidad acorde al poder adquisitivo. En contraste, los productos importados enfrentaron una sobreoferta y una marcada dispersión de precios, lo que generó desconfianza entre los consumidores.
Los artículos más demandados fueron los juguetes didácticos para la primera infancia, los productos para actividades al aire libre, los juegos de mesa familiares y los sets creativos, con una fuerte presencia de la industria nacional.
En materia de controles, la CAIJ destacó las sanciones aplicadas a importadores que comercializaban juguetes sin certificación y el retiro de productos que no cumplían con las normas de seguridad, con multas que superaron los 100 millones de pesos. De cara a la celebración de Reyes Magos, el sector mantiene expectativas moderadas y volvió a remarcar la importancia de comprar juguetes certificados en comercios formales.
