El Gobierno de Mendoza aceptó revisar el Ítem Aula por licencias médicas
Tras cerrar el acuerdo salarial para el segundo semestre, el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) logró que el Gobierno provincial incluya en la paritaria no salarial un tema largamente debatido: la aplicación del Ítem Aula ante licencias médicas, y su vínculo con el Incentivo por Dedicación Docente (también conocido como Ítem Arraigo).
El Ejecutivo provincial, a través de la Dirección General de Escuelas (DGE), aceptó avanzar en la conformación de una mesa técnica en septiembre para tratar específicamente las enfermedades inculpables y su efecto en ambos ítems. Esta decisión habilita un debate que había sido relegado en las mesas anteriores, y que afecta directamente el bolsillo y la salud de miles de docentes.
Cómo afectan los ítems a las licencias médicas
El Ítem Aula fue instaurado durante el primer mandato de Alfredo Cornejo mediante el Decreto 228/16, y luego ratificado por ley. Su objetivo es incentivar la asistencia a las aulas, pero se deja de percibir si el docente falta más de tres días consecutivos o diez días totales al año. Existen excepciones —como licencias por maternidad, enfermedades graves o razones humanitarias—, pero el sindicato reclama ampliar ese margen.
En tanto, el Incentivo por Dedicación Docente, creado por la Ley 9.598 y reglamentado en 2025, premia la permanencia continua de al menos dos años en un mismo establecimiento con un adicional del 20% al 60%, según la antigüedad. Sin embargo, para mantenerlo se toman los mismos parámetros del Ítem Aula, aunque con cortes semestrales para calcular inasistencias.
La propuesta del SUTE
El gremio docente solicitó flexibilizar los criterios de aplicación de estos ítems en casos de enfermedades frecuentes pero no graves, que implican reposo médico sin implicar abandono laboral. Denuncian que muchos trabajadores evitan tomarse licencias por temor al descuento, lo que pone en riesgo su salud y la de sus alumnos, al asistir enfermos o posponer tratamientos.
En este contexto, el SUTE propuso una lista de patologías con días estimados de recuperación, solicitando que sean excluidas del cómputo de faltas que afectan el cobro de los ítems. También planteó la creación de una comisión mixta de salud laboral, con participación de OSEP y la DGE, para evaluar periódicamente nuevas enfermedades o situaciones clínicas.
Listado propuesto de enfermedades y días sugeridos de licencia
Respiratorias
Síndrome gripal: 3 días
Gripe: 7 días
Ginecológicas
Cirugía de ovario (tumor benigno): 15 días
Histerectomía: 30 días
Embarazo ectópico: 10 días
Digestivas, urinarias y abdominales
Enterocolitis: 3 días
Colecistitis aguda: 25 días
Peritonitis: 45 días
Infección urinaria baja: 5 días
Prostatitis: 7 días
Traumatológicas
Esguince: 30 días
Latigazo cervical: 7 días
Cervicobraquialgia: 30 días
Lumbociatalgia: 30 días
Fractura de miembro superior o inferior: 60 días
Fractura de clavícula: 30 días
Infectológicas
Estreptococcias: 7 días
Sarampión, rubéola, varicela: 15 días
Herpes zóster: 20 días
Hepatitis aguda: 45 días
Oftalmológicas
Conjuntivitis viral: 7 días
Úlcera corneal o queratitis: 5 días
Cirugía de glaucoma: 15 días
Un debate con impacto directo en el aula
La solicitud del SUTE pone en discusión el equilibrio entre el presentismo y el cuidado de la salud docente, en un contexto donde el ausentismo suele estar asociado a descuentos salariales automáticos. La posibilidad de revisar estos criterios en una mesa técnica representa un paso relevante hacia condiciones laborales más justas, sin perder de vista el objetivo pedagógico: garantizar la continuidad y calidad de la enseñanza.