Luego del sorpresivo repunte inflacionario de marzo, que alcanzó el 3,7%, el Gobierno apostó a retomar el sendero de la desinflación. En medio de tensiones con los formadores de precios y de la puesta en marcha de una campaña para contener aumentos, el asesor económico presidencial Miguel Boggiano pronosticó una significativa desaceleración.
Según Boggiano, en los próximos meses el índice de inflación comenzará a descender nuevamente, y anticipó que el valor del dólar también mostrará una tendencia a la baja. "Para junio o julio probablemente se verá una inflación por debajo del 2%", afirmó este viernes en diálogo con Radio Rivadavia.
Además, el asesor diferenció la etapa actual del programa económico de la experiencia de la convertibilidad, al señalar que el tipo de cambio hoy es flotante y no fijo, y destacó que el equilibrio fiscal se mantiene. "El Gobierno no sólo ratificó la meta de superávit, sino que la elevó al 1,6% del PBI. Eso es clave", aseguró.

Presión oficial contra los aumentos
El dato de inflación de marzo generó preocupación dentro del Ejecutivo, que en los últimos días intensificó su intervención para contener los precios. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, intervino en la pulseada entre fabricantes y grandes cadenas de supermercados para evitar nuevas remarcaciones.
En ese contexto, el Gobierno lanzó una campaña contra los aumentos, apelando incluso a mensajes poco habituales para una gestión de tinte libertario. Este viernes, el presidente Javier Milei sorprendió al publicar en redes sociales una viñeta del personaje Gaturro con el mensaje: “Si te aumenta el precio, NO compres”.

El posteo generó una oleada de reacciones en redes sociales, donde muchos usuarios señalan la contradicción entre ese mensaje y el ideario libertario, que promueve la no intervención del Estado en los mercados.
La campaña oficial para controlar los precios ocurre en un momento clave, con la reciente firma del acuerdo con el FMI y en la antesala de un eventual levantamiento del cepo cambiario. La inflación, aún lejos de ser un problema resuelto, sigue siendo el principal desafío para el Gobierno en su objetivo de consolidar su capital político de cara a los próximos meses.
