La limpieza del sistema hídrico de Mendoza dejó al descubierto una impactante acumulación de 150.000 kilos de residuos en el sifón del canal Jarillal, ubicado en la intersección de Gorriti y Montes de Oca, en Godoy Cruz. El operativo, que se realizó durante la corta anual de agua, demandó una semana de trabajo y movilizó maquinaria pesada y camiones para retirar los desechos que obstruían el cauce.
Una semana de tareas para retirar toneladas de basura del canal Jarillal
El procedimiento fue llevado adelante por el Departamento General de Irrigación, a través de la Subdelegación de Aguas del Río Mendoza, junto con la Inspección de Cauce Rama Jarillal Unificada y la Municipalidad de Godoy Cruz.
En el interior del sifón se encontraron botellas, plásticos, telgopor, bolsas de residuos, ramas y sedimentos, materiales que impedían el correcto funcionamiento del sistema. Para despejar el lugar fue necesario utilizar una retroexcavadora, una minicargadora, cuatro bateas y 14 camiones, que trasladaron un total de 150.000 kilos de basura, equivalente al peso aproximado de un centenar de automóviles.

La limpieza se realizó durante la corta anual para optimizar la distribución del agua
Las tareas se ejecutaron en el marco de la corta anual de agua de la cuenca del río Mendoza, período en el que se interrumpe el suministro para realizar obras de mantenimiento, reparaciones y limpieza profunda en la red hídrica.
Desde Irrigación explicaron que, cuando el agua vuelva a circular a fines de agosto, encontrará los canales en condiciones de distribuir el recurso con mayor eficiencia. Este año, además, remarcaron que la tarea adquiere una importancia especial debido al importante volumen de nieve acumulado en la cordillera durante el invierno.
El inspector de cauce Gerardo Galeotti destacó el trabajo coordinado entre los distintos organismos, lo que permitió completar el operativo en un plazo reducido.
El impacto de los residuos en la red hídrica
Desde el organismo recordaron que gran parte de los residuos que terminan dentro de los canales provienen de la basura arrojada en calles y acequias, que finalmente es arrastrada hasta la red de riego.
Las autoridades remarcaron que mantener despejados los cauces resulta fundamental para garantizar el abastecimiento de agua hacia fincas, industrias, plantas potabilizadoras y espacios verdes, e insistieron en la necesidad de que la comunidad evite arrojar residuos en la vía pública para proteger el sistema hídrico provincial.




