El Iscamen anunció el inicio de la segunda alerta para el control de la Lobesia botrana en Mendoza, y solicitó a los productores iniciar los tratamientos en los momentos oportunos definidos para cada zona, con el objetivo de garantizar aplicaciones técnica, económica y ambientalmente eficientes.
Según la entidad, las fincas ubicadas en los departamentos de los oasis Norte y Este deben comenzar los tratamientos químicos correspondientes al segundo vuelo de la plaga y finalizar las aplicaciones hacia el 5 de diciembre. En el caso de los establecimientos del Valle de Uco, el período se extiende hasta el 12 de diciembre.
El organismo remarcó que el objetivo de estas alertas es marcar el momento adecuado de intervención, ya que cumplir con el período indicado es esencial para garantizar la efectividad del procedimiento, reducir las poblaciones de la plaga y minimizar su impacto sobre la producción.

En el marco del manejo integrado, el Iscamen señaló que se requiere la participación activa del productor en el control intrafinca. A nivel de grandes áreas, el ente y el Ministerio de Producción ejecutaron el operativo de control 25/26, mediante el cual se asistió con diversas herramientas de manejo a más de 9 mil productores vitícolas. Actualmente, se brinda el servicio de tratamientos aéreos con feromonas asperjables en más de 70 mil hectáreas de vid, mediante el uso de aeronaves y drones en los diferentes oasis productivos.
Asimismo, se recomendó realizar las aplicaciones luego de calibrar la maquinaria, con el fin de asegurar la dosificación adecuada del caldo de pulverización. Este tipo de prácticas debe orientarse a obtener numerosos impactos pequeños sobre los hollejos de los frutos inmaduros, y para ello se sugiere el uso de productos tensioactivos y adhesivos.
En caso de efectuar aplicaciones mixtas —como funguicidas junto con insecticidas u otros productos—, el Iscamen enfatizó la importancia de verificar previamente la compatibilidad de las mezclas.
Finalmente, el organismo recordó la necesidad de consultar el pronóstico del tiempo y utilizar equipo de protección personal al manipular y aplicar fitosanitarios, como parte de las buenas prácticas agrícolas que permiten reducir riesgos y mejorar la efectividad de los tratamientos.


