Los pulgones son insectos homópteros que chupan la savia de las plantas. Aparecen en grandes cantidades y es habitual que se asocien con hormigas, ya que éstas se alimentan de la sustancia azucarada (melaza) que segregan aquéllos y éstos a cambio son protegidos de sus depredadores. Afortunadamente, existen métodos naturales y efectivos para combatirlos, como el uso de insecticidas caseros a base de eucalipto y menta.
Hay que tener en cuenta que estos pequeños invasores suelen agruparse en colonias en los brotes tiernos, hojas y tallos, succionando los nutrientes esenciales y dejando tras de sí una sustancia pegajosa conocida como melaza, que puede atraer hongos y otras plagas. Si no se controla a tiempo, el pulgón puede causar la muerte de la planta.

Si estás en busca de alternativas naturales para evitar el uso de químicos agresivos que pueden afectar al ser humano y a las mismas plantas, el eucalipto y la menta son dos plantas con propiedades insecticidas que, combinadas, crean un repelente eficaz y seguro para el pulgón, protegiendo tu huerto de manera sostenible.
La mejor forma de hacer un insecticida con eucalipto y menta
Elaborar un insecticida casero con eucalipto y menta es una solución sencilla y económica que te ayudará a mantener a raya a los pulgones sin recurrir a productos químicos.
Ingredientes:
- 10 hojas de eucalipto fresco (o 5 gotas de aceite esencial de eucalipto).
- 10 hojas de menta fresca (o 5 gotas de aceite esencial de menta).
- 1 litro de agua.
- 1 cucharadita de jabón neutro líquido (opcional).
Es importante destacar que si utilizas hojas frescas, coloca las hojas de eucalipto y menta en una cacerola con un litro de agua. Lleva la mezcla a ebullición y deja hervir durante 15 minutos. Si prefieres usar aceites esenciales, añade las gotas de eucalipto y menta directamente en el agua caliente, pero sin hervir.


