El Vaticano informó que el Papa Francisco seguirá internado en la clínica Gemelli de Roma debido a un cuadro de neumonía bilateral, considerado clínicamente complejo. El Papa está recibiendo tratamiento para una infección polimicrobiana en las vías respiratorias, originada sobre un fondo de bronquiectasias y bronquitis asmática.
«La infección polimicrobiana, surgida sobre un fondo de bronquiectasias y bronquitis asmática, y que ha requerido el uso de antibioterapia con cortisona, hace más complejo el tratamiento terapéutico», según indica el parte médico.
El estado de salud del Sumo Pontífice es estable, y se indicó que no presenta fiebre. A pesar de este panorama, los médicos han recomendado que continúe hospitalizado, lo que llevó a la cancelación de sus compromisos programados para el próximo fin de semana, incluidos eventos importantes como la audiencia jubilar del sábado 22 de febrero y la misa del domingo. El Vaticano comunicó que Francisco ha quedado conmovido por los numerosos mensajes de apoyo recibidos durante su internación.
Este es el quinto día de hospitalización del Papa, quien ingresó el pasado viernes tras presentar dificultades para leer en público. A lo largo de su hospitalización, Francisco ha mantenido su rutina de trabajo, dedicándose a leer textos y recibir la eucaristía. La situación genera preocupación entre los fieles, ya que es la cuarta vez en menos de cuatro años que el Papa debe ser hospitalizado. A pesar de los problemas de salud recurrentes, el Pontífice ha mantenido un ritmo de trabajo intenso, sin intención de reducir sus compromisos.


