PARITARIAS 2026

Empleados de Comercio: cuánto pasará a cobrar un cajero en mayo luego del último aumento

El incremento forma parte del acuerdo trimestral y se sumará a montos no remunerativos. Cómo quedó la escala salarial y cuánto se ganará según la jornada.

Los empleados de comercio continúan con la actualización salarial correspondiente al acuerdo paritario 2026, que establece subas escalonadas entre abril y junio. En mayo se aplica un aumento del 1,5%, que impacta en todas las categorías del convenio.

Este esquema contempla un incremento total del 5% en el trimestre, distribuido de la siguiente manera:

  • Abril: 2%
  • Mayo: 1,5%
  • Junio: 1,5%

Además, durante estos meses se mantienen sumas no remunerativas, que elevan el ingreso mensual y serán incorporadas al salario básico recién en julio.

 

Cuánto cobra un cajero en mayo 2026

Según la escala vigente, un cajero categoría A percibe en mayo un salario de $1.230.931 por jornada completa. Este monto puede aumentar según adicionales como antigüedad, presentismo o fallo de caja.

Para quienes trabajan media jornada, el ingreso se calcula de forma proporcional:

  • Jornada completa: $1.230.931
  • Media jornada: alrededor de $615.000 mensuales

Se trata de valores estimativos que pueden variar según cada empresa y situación laboral.

Cómo impactan las sumas no remunerativas

El acuerdo incluye el pago de $120.000 mensuales no remunerativos entre abril y junio, compuestos por distintas sumas que se abonan junto al salario.

Estos montos pasarán a formar parte del básico en julio de 2026, lo que implicará una recomposición más estable del ingreso.

Claves del acuerdo salarial

  • El aumento rige desde abril de 2026
  • Los pagos adicionales que se adelantaban en el primer trimestre ahora se liquidan junto al sueldo mensual
  • Se eliminó un aporte previo a la obra social y se estableció una nueva contribución a cargo del empleador
  • El acuerdo aún está pendiente de homologación, pero las empresas deben abonarlo como adelanto

Un salario en transición

El esquema actual combina aumentos porcentuales con sumas no remunerativas, lo que genera una mejora en el corto plazo, aunque con impacto diferido en el salario básico.