Estados Unidos lanzó una advertencia directa a Diosdado Cabello, ministro del Interior del régimen chavista, y lo ubicó entre los posibles objetivos de Washington si no colabora con las exigencias planteadas tras la caída de Nicolás Maduro. Según fuentes con conocimiento del tema, la advertencia apunta a garantizar orden interno y control político durante la transición.
La estrategia del gobierno estadounidense contempla apoyarse de manera transitoria en un grupo reducido de dirigentes del chavismo, entre ellos Cabello, para evitar un vacío de poder. Sin embargo, su rol genera preocupación en Washington por su control sobre fuerzas de seguridad acusadas de graves violaciones a los derechos humanos y por su disputa interna con Delcy Rodríguez.

De acuerdo con la evaluación estadounidense, Cabello fue instado a cooperar activamente bajo la advertencia de enfrentar un destino similar al de Maduro, capturado y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narco-terrorismo. Incluso, se deslizó la posibilidad de forzar su salida al exilio si no se alinea con el plan impulsado por la Casa Blanca.
Funcionarios norteamericanos reconocieron que avanzar contra Cabello implica riesgos de desestabilización, debido a la capacidad de movilización de colectivos armados afines al chavismo. La reacción de estos grupos dependería del posicionamiento de otros funcionarios clave del aparato estatal y militar.
En paralelo, Washington también observa al ministro de Defensa, Vladimir Padrino, a quien considera una figura clave por su influencia sobre las Fuerzas Armadas. El objetivo declarado de Estados Unidos es avanzar hacia nuevas elecciones, reactivar el sector petrolero y frenar el narcotráfico, en un proceso que aún se encuentra en plena definición y bajo máxima presión diplomática.



