A veces, por más horas que pongamos en estudiar, parece que no rendimos igual. La clave no está en estudiar más, sino en estudiar de manera más eficiente. Con algunos ajustes y nuevas técnicas, podés mejorar tu rendimiento y reducir el estrés.

Acá te dejamos algunos tips para que aproveches mejor tu tiempo y saques el máximo provecho a tu estudio.
1. Organiza tu tiempo
Lo primero que tenés que hacer es planificar. Usá una agenda, una app o un calendario para organizar lo que tenés que estudiar cada día. De esta forma, sabés exactamente qué tenés que hacer y a qué hora. ¡Así evitás estar corriendo el último día antes del examen!
2. Prueba la técnica Pomodoro
Si te cuesta mantenerte concentrado por mucho rato, la técnica Pomodoro puede ser ideal. Se trata de estudiar por 25 minutos, luego descansar 5 minutos, y repetir. Después de hacer esto 4 veces, tomás un descanso más largo, de unos 20-30 minutos. Este ritmo ayuda a que no te satures y sigas rendiendo todo el tiempo.
3. Estudia activamente
El típico "leer y subrayar" ya no funciona. Para estudiar mejor, lo mejor es hacerlo de manera activa. Escribir resúmenes con tus propias palabras, hacer mapas conceptuales o hasta explicar lo que aprendiste a alguien más son formas mucho más efectivas de fijar la información.

4. Alejá las distracciones
Para estudiar bien, tenés que evitar distracciones. Apagá las notificaciones del celular o ponelo en modo avión. Si podés, elegí un lugar tranquilo donde no haya ruidos ni interrupciones. Así te vas a concentrar mucho mejor.
5. Tomate descansos breves
El cerebro no está hecho para estar 100% concentrado durante horas. Es importante descansar, pero que el descanso sea activo. Por ejemplo, levantarte y estirarte un poco o caminar unos minutos. Esto te va a ayudar a relajarte y volver a estudiar con más energía.
6. Prioriza lo importante
No todo tiene la misma importancia. Antes de empezar, hacé una lista de los temas que tenés que estudiar y ordenalos por prioridad. Empezá con lo más urgente o lo que más te cuesta. De esta forma, no dejás para último momento lo más difícil.
7. Evitá estudiar de una sola vez
Si te ponés a estudiar 4 horas seguidas, vas a terminar agotado. Lo mejor es estudiar en sesiones más cortas, de una o dos horas, y hacer pausas entre medio. ¡Eso va a hacer que tu cerebro esté mucho más fresco y atento!
8. Cuidá tu cuerpo
No te olvides de que, para estudiar bien, también tenés que cuidar tu cuerpo. Dormir lo suficiente, comer bien y hacer algo de ejercicio ayuda a que tu cerebro esté más alerta y funcione mejor. No subestimes la importancia de un buen descanso.
9. Usa recursos visuales
Los esquemas y mapas mentales son útiles para estudiar. De esta manera, podés ver la información de forma más clara y conectar conceptos entre sí. Usar diferentes colores o dibujos también hace que te resulte más fácil recordar.
10. Repasá a diario
No dejes todo para el último minuto. El repaso constante es clave para no olvidarte de lo que aprendiste. Intentá repasar un poco todos los días, aunque sea 10 minutos de lo que estudiaste. ¡Verás cómo se te queda mucho mejor!


