El comienzo del segundo semestre marca un momento clave para los monotributistas inscriptos en ARCA (Administración Tributaria Mendoza): la recategorización semestral. Este trámite obligatorio sirve para ajustar la categoría del contribuyente según su nivel de ingresos, gastos y parámetros fiscales del último año.
La medida apunta a reflejar correctamente la actividad económica de emprendedores, profesionales y pequeños comerciantes, y evitar desequilibrios fiscales en el régimen simplificado. Si bien aún no se publicó la fecha exacta de habilitación, ya se confirmó que el proceso se realizará a través del sitio oficial: monotributo.afip.gob.ar.

¿Quiénes deben recategorizarse?
Solo deben realizar la recategorización quienes hayan superado el tope de facturación anual correspondiente a su categoría vigente. En cambio, si el contribuyente se mantiene dentro de los parámetros establecidos, no necesita realizar ningún trámite.
Si no se cumple con la recategorización en tiempo y forma cuando corresponde, ARCA puede aplicar sanciones, ajustes retroactivos y recargos.
¿Cómo saber si debo recategorizarme?
ARCA ofrece el “Monitor de Facturación”, una herramienta digital para controlar los ingresos brutos acumulados en los últimos 12 meses. Este seguimiento ayuda a detectar si el contribuyente está por exceder el tope de su categoría y anticiparse a la recategorización obligatoria.
El monitoreo incluye:
Facturación mensual y acumulada
Alertas por cercanía al límite
Comparativa con el tope vigente según categoría

Categorías y topes actualizados a junio 2025
Estos son los límites anuales de facturación por categoría en el monotributo de ARCA:
Categoría A: $7.813.063,45
Categoría B: $11.447.046,44
Categoría C: $16.050.091,57
Categoría D: $19.926.340,10
Categoría E: $23.439.190,34
Categoría F: $29.374.695,90
Categoría G: $35.128.502,31
Categoría H: $53.298.417,30
Categoría I: $59.657.887,55
Categoría J: $68.318.880,36
Categoría K: $82.370.281,28
¿Qué pasa si no me recategorizo?
Si un contribuyente no realiza la recategorización cuando corresponde, puede enfrentarse a:
Reclasificación de oficio
Sanciones económicas
Pérdida de beneficios del régimen simplificado
Por eso, es clave revisar con atención el volumen de operaciones y asegurarse de que la categoría declarada coincida con la realidad fiscal.
