La ex primera dama Fabiola Yañez rompió el silencio sobre las acusaciones de violencia de género contra su expareja, el expresidente Alberto Fernández. En una entrevista concedida a un medio español, Yañez compartió detalles desgarradores sobre su relación y los episodios de abuso que, según afirmó, sufrió durante años.
Yañez aseguró que Fernández nunca le pidió disculpas por las agresiones físicas. “Jamás me pidió perdón por las palizas que me daba”, expresó, y añadió que siempre era responsabilizada de los conflictos. Según su relato, el exmandatario presionó para que no lo denunciara, llegando a utilizar amenazas legales y personales para coaccionarla.
En sus declaraciones, la ex primera dama denunció que el entonces presidente intentaba proteger su imagen pública, especialmente frente a su discurso político feminista. “Era contradictorio: un gobierno que hablaba de derechos para las mujeres mientras él ejercía violencia”, lamentó.
Infidelidades y control
Yañez también describió episodios de infidelidades que, según ella, comenzaron antes de la presidencia de Fernández. Relató que el expresidente mantenía contacto con múltiples mujeres simultáneamente, incluso delante de ella, justificando su conducta de forma sistemática.
La convivencia en la quinta de Olivos, según Yañez, estuvo marcada por restricciones y un entorno político que impedía su autonomía. “No me dejaban defenderme ni separarme”, señaló, criticando a los asesores de Fernández.

Custodia y dificultades actuales
La ex primera dama denunció que no ha logrado acuerdos económicos justos para la manutención de su hijo Francisco. Según contó, Fernández habría ofrecido únicamente “un techo por un año”, lo que Yañez calificó como violencia económica. En cuanto al contacto con su hijo, afirmó que el expresidente adopta una actitud hostil durante videollamadas, afectando el bienestar del niño.
Reconstrucción y proyectos futuros
Desde Madrid, donde reside junto a su hijo y su madre, Yañez declaró estar en proceso de reconstrucción personal. Retomó la pintura y trabaja en un libro y un documental para contar su historia y visibilizar casos de violencia de género.
“Enfrentarse a un expresidente es enfrentarse al poder”, reflexionó, e instó a las mujeres en situaciones similares a denunciar, sin importar la posición de su agresor. Finalmente, agradeció al actual gobierno de Javier Milei por la protección que mantiene en su residencia: “Es una disposición que agradezco profundamente”.


